Ha tenido que pasar mucho tiempo antes que algún fabricante se prestara a lanzar un monitor OLED a resolución 4K, sin diseño gamer y por un precio razonable. El lanzamiento ha llegado de la mano de la marca que menos hubiese esperado: Dell, marca que no se caracteriza precisamente por la relación calidad-precio de sus productos.
Sin embargo, este Dell Plus 32 S3225QC lo es. Quiero decir, es un producto de excepcional relación calidad-precio, sin duda, el mejor monitor OLED para todos aquellos que no somos gamers y que no queremos renunciar a la tecnología OLED sin tener que vender un riñón.
Todas las virtudes de la tecnología OLED están presentes en este monitor: negros reales, contraste impresionante, colores increíbles. Esta era la razón principal por la que he comprado el Dell S3225QC y entiendo que será la razón principal de todo aquel que lo haga.
El panel que monta el monitor es un QD-OLED, así que puedes esperar una (aún) mejor cobertura de varios espacios de colores para trabajo profesional de fotografía y vídeo, así que por este lado estate tranquilo. El espacio sRGB está cubierto al 100% y es el modo más ajustado y mejor calibrado de fábrica, sin duda. El DCI-P3 está también cubierto casi al completo (99%) mientras que el Adobe RGB solo lo está a un 95%, aunque resulta raro que en el menú OSD no haya un menú específico para este modo.

Aunque la calidad y precisión de colores es buenísima, para trabajo crítico y profesional (sobre todo de vídeo) seguramente querrás calibrar con colorímetro, ya que los blancos están del lado cálido y la gamma un pelín desajustada, mostrando sombras algo más oscuras de lo normal. Nada, repito, que no pueda corregirse fácilmente aún incluso sin colorímetro, simplemente ajustando a ojo a través del OSD.
En cualquier caso, la calidad de imagen de este monitor es fantástica, un festín para los ojos. Acostumbrado a televisores OLED y a pantallas OLED en portátiles, esta es la primera vez que tengo un monitor para PC con panel OLED y de esta resolución y, bueno, debo confesar que las primeras horas de uso las pasé embobado con la vista pegada en el monitor. Simplemente, es un espectáculo ver contenido multimedia en este monitor y un auténtico gustazo editar foto y vídeo en él.
El carácter multimedia del monitor se ve muy claro en sus especificaciones en lo que se refiere a HDR. Certificado con DisplayHDR True Black 400 y compatible tanto con HDR10+ como Dolby Vision -una auténtica y muy bienvenida rareza- el Dell S3225QC brilla con luz propia -nunca mejor dicho- cuando le arrojas contenido HDR, que se muestra simplemente glorioso en películas, series y juegos.
En cuanto al HDR hay que decir que el brillo sostenido en este modo es de 400 nits, habiendo también un modo llamado HDR Peak 1000 que «desata las riendas» del monitor para permitirle alcanzar los 1000 nits de brillo máximo, pero esto solo ocurre en una ventana pequeña del panel. ¿Qué significa esto?
Pues que el monitor puede alcanzar esos 1.000 nits únicamente en una pequeña parte de la imagen —según Rtings solo en un 2% de la pantalla— cuando hay contenido muy brillante, como una explosión, el sol o un destello puntual. En ese escenario, el panel concentra su capacidad luminosa en esa zona concreta y ofrece ese pico máximo de brillo.

Sin embargo, cuando la escena completa es luminosa —un paisaje nevado a plena luz del día o una interfaz blanca ocupando toda la pantalla— el brillo no puede mantenerse en 1.000 nits de forma uniforme. En esos casos entra en juego el brillo sostenido, que en este monitor ronda los 400 nits.
¿Es esto un problema? En absoluto: la experiencia HDR es impresionante de todas formas, tanto que son muchas las películas y series que he visto en el monitor, aún teniendo televisor en casa, solo por el disfrute que supone ver contenido multimedia en él.
Como gamer casual también he disfrutado de alguna que otra partida, aunque el apartado de gaming el al que menos importancia le doy siempre a un monitor (juego principalmente a juegos de estrategia y no tengo grandes requerimientos en este sentido). Sin embargo, me imagino que los gamers competitivos no podrán reprocharle mucho a un monitor con 120Hz de refresco variable, con Adaptive-Sync, AMD FreeSync y un puerto HDMI 2.1 completo, que permite usarlo sin problemas como monitor para consolas, además de la consabida y maravillosa gestión del movimiento propia de los OLED, con un input lag y tiempos de respuesta ínfimos.
Para acabar de rematarlo, el audio del monitor es superior a lo que suele ser habitual en monitores para PC, aunque esto tampoco es difícil porque el listón estaba muy bajo. Uno de los reclamos del Dell S3225QC es esa pseudo barra de sonido en la parte inferior, compuesta de 5 drivers de 5W cada uno, con procesamiento acústico de la señal mediante IA y tecnología beamforming (habitual en las barras de sonido).
Dell habla de este procesamiento como spatial audio, pensado para proporcionar una experiencia envolvente, aunque para ello requiere que el usuario esté bien centrado respecto a la pantalla, pues si te mueves más de 45 grados a ambos lados el efecto desaparece. En en el centro de esa «barra de sonido» hay justamente una mini-cámara IR que identifica la posición del oyente para procesar el audio de la mejor manera según su posición.

El efecto da bastante el pego en películas, series y juegos, incluso cuando la fuente del audio es estéreo, es decir, no es necesario que el audio sea Dolby Atmos. Con música, el audio espacial es menos aconsejable y es preferible desactivarlo. Aún y con todo, y como usuario bastante exigente con el sonido, puedo decir que el audio es decente, bastante bueno para ser un monitor, pero que tampoco esperes un milagro.
En mi caso, tengo los míticos Bowers & Wilkins MM-1 que llevo usando ya desde hace más de 10 años y cuyo sonido es abismalmente superior al de los altavoces del Dell S3225QC, por lo que el sonido de este monitor no es algo que me preocupara ni antes ni después de la compra. Pero si no tienes altavoces para tu PC, y quieres unos de razonable calidad, y además integrados en el mismo monitor, creo que estos son un buen apaño.
Como no todo es bueno, voy a mencionar unos pocos aspectos mejorables del Dell S3225QC. Primero, el diseño, que si bien tiene estética bonita y elegante, abusa del plástico. Es evidente que el diseño es uno de los apartados donde Dell ha buscado economizar el conjunto, aunque es justo decir también que en ningún caso se siente endeble y la peana es resistente.
Tampoco tiene el Dell S3225QC la ergonomía de los famosos monitores UltraSharp de la compañía. Básicamente puede ajustarse un poco la altura, la inclinación y puede girarse 30º a izquierda y derecha, pero no puede colocarse en vertical. Por supuesto, tiene soporte para VESA, 100×100 en este caso.
Algo que se echa también en falta de los UltraSharp es esos marcos finos en los cuatro lados de la pantalla. Aquí esa simetría se rompe por la barra de altavoces inferiores, y además, en los otros tres lados, el marco es fino, pero no tan fino como en los UltraSharp.

Dell también ha economizado del lado de la conectividad, con un número de puertos limitado, aunque al menos son bastante completos en su interfaz: un HDMI 2.1 de 48 Gbps, un USB-C upstream con protocolo DisplayPort y alimentación de 90W, y dos USB-C downstream de 15W para conectar periféricos, uno de ellos situado en un curioso y diminuto panel desplegable en la parte inferior izquierda del monitor.
Otros pequeños inconvenientes o particularidades: su brillo máximo en SDR es de tan solo 250 nits, así que olvídate de usar este monitor en una oficina o en un lugar donde reciba un foco de luz intenso. Es claramente un monitor para uso en condiciones de luz controladas o habitaciones poco iluminadas.
Otro aspecto que puede resultar conflictivo para algunas personas es en lo que se refiere al fringing, fenómeno que se da en mayor medida en los QD-OLED por su disposición de sub-píxeles. Francamente, yo no he notado absolutamente nada en este Dell S3225QC, pero tengo entendido que es algo muy subjetivo, que puede afectar según la sensibilidad de cada persona, y por tanto no te queda otra más que probarlo y valorarlo por ti mismo.


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